Toda Ciencia tiene sus fundamentos teóricos que son el cuerpo esencial, su columna vertebral que le dan personalidad y definen sus postulados y leyes, que rigen la forma en que se desenvuelven sus diferentes alternativas de desempeño.
Así las matemáticas cuentas con teoremas y estos se consideran como aquellas “afirmaciones que pueden ser demostradas como verdaderas dentro de un marco lógico”, es decir se propone una verdad, que se considera hipótesis hasta que se demuestre, y aquí comienza a ser parte del cuerpo conceptual de la disciplina que se considera.
Generalmente, los teoremas están compuestos por un número de condiciones que pueden ser enumeradas o anticipadas de antemano a las cuales se las denomina respuestas.
Y acaso el póker seria una excepción a estas consideraciones….para nada. El póker cuenta con el llamado “teorema del Póker”, desarrollado por David Sklansky en su libro Theory of Poker (Ganar al Poker).
Este reconocido jugador, experto a nivel internacional, basado en el cálculo de probabilidades define estrategias a seguir para poder acercarse a la victoria, partiendo de la consideración de que “la mejor manera de ganar es aquella que nos acerque a pensar que conocemos las cartas del contrario” y esto solo se logra con un acercamiento a través de las estadísticas y el cálculo de probabilidades.
Mediante estas herramientas usted podrá predecir cuan probable es que un evento suceda.
La Ciencia avanza a pasos agigantados y a una velocidad impresionante, con la velocidad de cálculo y posibilidades de una computadora a su alcance, el jugador de póker podría aplicar el enunciado del teorema del póker que Sklansky enuncio “si pudieran verse las cartas de los rivales, solo habría una sola jugada matemáticamente correcta para cada jugador”.