El juego de azar, ancestralmente, ha estado relacionado con las relaciones sociales que los hombres establecen entre sí al vivir en comunidad. Y es este término “azar” el que le da singular significado y encontramos de hecho, diferentes acercamientos a los antecedentes de su utilización. Unos se inclinan en aceptar que esto data de 1125 d.C. cuando Sir William de Tyre era el líder de los Cruzados que llegaron a un castillo llamado Asart o Hazarth. Sir William de Tyre y sus caballeros hicieron cerco al castillo, que dio su nombre a su pasatiempo favorito, un juego de azar.
Aún hoy, la palabra inglesa "hazard" significa riesgo, oportunidad. Mas sin embargo no todos aceptan este acercamiento al tema pues consideran que el Juego de Azar proviene de un juego árabe llamado "al zar", que significa «dados» en árabe, y tal vez el juego haya migrado para la Europa Antigua con la ayuda de comerciantes aún antes del siglo XII. Lo que si nadie pone en dudas es que el juego de dados, de azar, se practicaba en los países árabes y su origen se ratifica con las evidencias de que se practicaba en el antiguo Egipto en el 2660 a.C.
Y para ser más agradable estas relaciones sociales, los hombres buscaron un lugar donde no tan sólo pudieran confraternizar sino también oír música, bailar y jugar. Ahí surgió el “casino”, que al parecer es una acepción italiana y significa la “pequeña casa” que con el de cursar del tiempo cedió lugar y el juego se transformo en el centro de su actividad, convirtiéndose las apuestas en su sino definido de aceptación social y la pequeña casa dejo de ser pequeña y se transformo, a la vuelta de los anos en los grandes casinos que hoy disfrutamos.
La historia de estas grandes instalaciones transita por su emblemática insignia aun vigente del Casino de Montecarlo, en Mónaco, donde la aristocracia Europea se reunía a partir de 1861, año en se fundó, hasta nuestros días en que aun mantiene su porte, elegancia y singular atracción no exenta de las historias de fracasos y bancarrotas de algunos de sus asiduos.
Hay países donde el juego estuvo prohibido por años, en tanto en otros, como Estados Unidos de Norteamérica y España, los vaivenes políticos han afectado su legalidad hasta nuestros días. Eso sucede aun con el juego en línea en la Unión europea y algunos países latinoamericanos. Los tiempos cambian…y el histórico devenir de desarrollo hará que estas historias de prohibición sean historia antigua.