Actualidad sobre el juego en Bulgaria.

La legalidad para los juegos de azar en línea llego a Bulgaria desde el 2008. Desde el 2009 se estableció que la carga impositiva resulta muy alta al estar en el orden del 10% sobre las ganancias, lo que hace que muchos jugadores acudan a los casinos localizados en otros escenarios.

En una encuesta hecha por la agencia Mediana, unos 2 millones de búlgaros, de una población de 7,5 millones aproximadamente, practican con regularidad distintos juegos de azar. La cifra se ha mantenido relativamente estable durante la última década, pero la crisis financiera ha redundado en el tamaño de las apuestas. La mayor parte de los encuestados un 30,3%, juegan al toto (un juego de azar parecido a la Lotería Primitiva de España), segunda en popularidad es la Lotería Nacional de Billetes. Cerca del 11% de los encuestados prueban suerte en la lotería de billetes.
 
El tercer puesto es para los aficionados a las apuestas sobre partidos de fútbol y otros eventos deportivos organizadas por Eurofootball, la primera y única casa privada de apuestas en Bulgaria con un total de 7,8%. El bingo, la ruleta y los demás juegos de casino son visitados por sólo un uno por ciento de los encuestados”.
 
Sin embargo ahora el gobierno de Bulgaria propuso que se prohíban los anuncios publicitarios relacionados al juego de azar. Los operadores de casinos online y físicos han presentado algunas objeciones al considerar que la propuesta es discriminatoria e injusta, solicitando las empresas de la industria del ocio un trato justo, pidiendo ser tratados igual que el resto de los mercados. Y al respecto han emitido un comunicado que entre otras consideraciones expresa: “Si las restricciones fueran esenciales, sería más aceptable tratar a las apuestas de la misma forma que se trata el cigarrillo, haciendo advertencias sobre el posible riesgo asociado con las apuestas y que esté presente en la publicidad, antes que hacer prohibiciones absolutas”.
 
Las controversias acerca de los juegos de azar al parecer no tienen fin. Muchos interese se mueven en este entorno, olvidándose del carácter de entretenimiento que encierra el juego responsable.