Al sector femenino le gustan los juegos online de forma preferente a los hombres.

Todo parece indicar que al sector femenino le gustan los juegos en línea u online de forma preferente a los hombres aunque de forma diferenciada pues a los hombres nos sigue gustando los juegos de azar como el póker, tragamonedas o tragaperras, blackjack en tanto las mujeres prefieren el sudoku o el Farmville, Petville entre otros.

Un estudio subvencionado por la Consejería de Interior de Cataluña demuestra que la mayoría de las mujeres adultas dedican más de 200 minutos al mes para jugar algún juego online, más del doble de lo que dedicarían los hombres de la misma edad; siendo preferentes por las loterías del Estado, los cupones y las loterías de Cataluña a la hora de practicar juegos de azar, mientras los hombre prefieren juegos más activos como las máquinas tragaperras.
 
El estudio, presentado por la directora general del Juego y Espectáculos, Mercè Claramunt, y la coordinadora de la Unidad de Juego Patológico y coordinadora del estudio, Susana Jiménez, revela que el 30,7% de las mujeres catalanas no juega, el 62,7% juega a uno o dos juegos de azar y el 6,6% dicen jugar a tres o más. De las que sí lo hacen, el 96,5% de las mujeres practica un juego social y responsable.   
 
La muestra del estudio se ha practicado sobre 316 mujeres de población general --que habían acudido a los departamentos de odontología y pedagogía del hospital--, y 200 que habían acudido para pregunta por cuestiones específicas relacionadas con la adicción al juego.
 
Jiménez ha especificado que el hecho de que los hombres escojan juegos activos se debe a que sus motivaciones son distintas. La de ellos es "el gusto por el riesgo y los niveles de excitación que consiguen a través de él, por el deseo de ganar un gran premio; pero las mujeres juegan para escapar de problemas, de estados emocionales negativos", ha explicado. Esto tiene relación, según la coordinadora, con que los hombres empiezan antes a jugar --a los 18 o 20 años-- mientras que las mujeres lo hacen, normalmente, a partir de los 35 o 40 años.
 
Con respecto al gasto, el promedio de apuesta por episodio es de cerca de ocho euros y el máximo en uno sólo es de 20 euros. Del estudio no se desprende que la frecuencia del juego sea un valor a tener en cuenta para determinar si las mujeres están en riesgo. "Hay quien juega todos los días y no está en factor de riesgo", ha explicado Jiménez en declaraciones a Europa Press.