Jean-Francois Vilotte, Presidente de la Agencia Reguladora de Juegos en Línea de Francia (ARJEL) ha expresado desde Mónaco que su objetivo esencial es llevar a los niveles de cubrir el mercado interno a los horizontes que tenían antes de la promulgación de las medidas regulatorias sobre las apuestas deportivas en línea u online.
Este expresó: "la ley para regular las apuestas no tenía nada que ver con los gravámenes fiscales de las apuestas deportivas en línea. El objetivo era pasar de su condición de ser ilegales a legales sin una explosión de la demanda. Estamos en línea con lo que habíamos previsto antes de que implementáramos el sistema. Para el Gobierno francés, nunca fue un objetivo la obtención de beneficios relacionados con los impuestos. Ha habido mucho debate parlamentario sobre esto – apenas tenemos una explosión".
De seguido señaló: “Esto demuestra que una cuarta parte del mercado de las apuestas en línea que se hacían de forma ilegal, estimadas en 1.000 millones de € antes de establecerse las medidas regulatorias que legalizan el juego en línea hace cinco meses, hoy en día han cambiado a sitios legalizados”.
De acuerdo con la información entregada por ARJEL a La Tribune, alrededor de dos millones de jugadores se han abierto cuentas después de establecer las medidas de regulación, con 500.000 jugadores activos a la semana apostando a un promedio de 100 € a la semana, o 7 € en apuestas sobre deportes, carreras de caballos y póker. Las apuestas deportivas representaron el 56% durante el período de cuatro meses, en comparación con la proyección de ARJEL de 70 a 80%, matizado por una marcada disminución después de que el equipo francés salió de la Copa del Mundo de futbol.
Lo importante y que se deja ver en estas declaraciones es que las medidas regulatorias no han afectado esencialmente el mercado francés y que se augura su crecimiento futuro.