Se pronostica que en América Latina se mantendrá el ritmo creciente de los juegos de azar durante el 2012, según se pudo conocer de las conclusiones de la feria SAGSE desarrollada en Buenos Aires, Argentina, a finales del año pasado.
Quizás relacionado con el papel protagónico de sus mercados los principales actores que han estado presentes en SAGSE 2011 son de Argentina, Colombia, Chile y Uruguay. Y en particular vale la pena relatar que los chilenos gastan cada vez más en los juegos de azar a pesar de las restricciones legales, pues según Francisco Javier Leiva, Superintendente de Casinos y Juegos, “el juego de azar es ilegal”, afirma taxativamente, quien precisa que sólo están permitidos en algunos casos, como es el de los “casinos autorizados por ley, la Polla Chilena de Beneficencia y el Hipódromo”.
Y los datos así lo demuestran pues el gasto per cápita de los chilenos alcanzó los 17 dólares durante el 2010, lo que corresponde al 0,12% del PIB, cuando las ventas totales de la industria, considerando casinos, carreras de caballos, juegos de azar y tragamonedas, superaron los 1.200 millones de dólares, con crecimientos de un 8% respecto al año anterior.
Y los pronósticos para el cierre del 2011 no se dejan esperar. Según la Polla Chilena de Beneficencia los juegos de azar, las apuestas de carreras de caballos y lo jugado en casinos ascenderá a 1.207 millones de dólares, a lo que se suman los 170 millones que facturarían como promedio las máquinas tragamonedas de barrio, según proyecciones realizadas por la Asociación Gremial de Operadores, Fabricantes e Importadores de Entretenimientos Electrónicos (Fiden), lo que nos da un total de 1 377 millones de dólares.
Según datos proporcionados por la Superintendencia de Casinos y Juegos de Azar, “los 15 casinos de juego legalmente en operación en Chile generaron ingresos brutos por 219,81 millones de dólares producto de 4 millones 92 mil 649 visitas”. Esto generó, solamente por concepto tributario para las 15 municipalidades y 10 gobiernos regionales un total de “36,68 millones de dólares por impuesto específico al juego y al Estado US$19,08 millones de impuesto por entradas”.
De cualquier manera aún se esperan medidas legales que amparen los juegos de azar a través de Internet, a pesar del tremendo auge que esta modalidad tiene y que mientras se mantenga el limbo legal, solo dará lugar a que se deje de tributar al Estado por concepto de impuestos.