Empezamos bien este 2011.

Si de nombres se trata podríamos denominar el pasado 2010 como el año de tratar de establecer las medidas regulatorias para los juegos de azar en Europa, con sus pormenores que han hecho casi imposible seguir la discusión, pues no siempre se ha encontrado coherencia en los pronunciamientos, y de hecho, las cosas que un día fueron verdes al día siguiente podrían ser azules o rojas, no importa el color, lo que importa es que se ha mantenido el tema con vigencia singular y maestría espectacular, dando la impresión que algunos estados no saben para donde van. 

Pero dentro de este complejo contexto España ha despuntado con una propuesta específica, con la que se podrá estar o no de acuerdo, pero tiene un derrotero definido y una plataforma para la discusión.
 
Así empezamos este 2011, casi como terminamos el año que se fue con la notable diferencia de que los 250, 000 usuarios que visitan las salas de juegos de azar o apuestas deportivas en línea cada mes estarán respaldados o controlados, todo depende del prisma con que se mire, con una legislación al respecto. Y es que como toda actividad humana joven, en crecimiento con tasas del orden del 20% y ganancias que se estiman para el año saliente en cifras que están alrededor de los 300 millones de Euros carecía de una legislación al respecto.
 
Gobierno y comunidades autónomas han discutido la versión final del Anteproyecto de Ley del Juego online en España, que se presentará en el Parlamento a principios de este 2011. Tanto los usuarios, como las casas de apuestas por Internet, coinciden en que resulta altamente beneficioso que el Ejecutivo finalmente regule el sector. El anteproyecto demuestra una cierta voluntad de mirar hacia el futuro y establecer un marco regulatorio efectivo para el sector de la industria del ocio.
 
Sacha Michaud, presidente de la Asociación Española de Apostadores por Internet (Aedapi) ha expresado “Creemos que se debería aplicar un tipo impositivo sobre las ganancias brutas, como lo hacen países como Inglaterra o recientemente, Dinamarca. Es la forma más competitiva y la única de evitar la creación de un mercado negro de usuarios que busquen productos ofrecidos por operadores no regulados”.
 
Y con relación a las medidas impositivas apunta a continuación según refleja Expansión: “Coincidimos con lo que han hecho algunas comunidades autónomas, como la de Madrid, que han legislado el sector. Además, se han establecido tasas impositivas del 10% sobre las ganancias” y así se podrá evitar la fuga de clientes hacia otros destinos donde las tasas impositivas sean inferiores, y por le contrario atraer usuarios de otros países de habla hispana.
 
Esperamos que de esta forma se le dé el espaldarazo que necesita la joven industria del ocio en este importante escenario español. Empezamos bien este 2011.