Robert Mayo, jugador del Estado de California, ganó ante las cortes el que se reconociera que en el 2001 había tenido pérdidas en las carreras de caballos por valor de 10,968 dólares y que constituían gastos empresariales que integraban las pérdidas anuales, según un artículo publicado en Las Vegas Review-Journal.
La decisión significa que el juego es considerado un negocio, convirtiéndolo en una profesión más, siempre y cuando el juego sea la principal fuente de ingresos del jugador y única actividad laboral. “Este es un exigente requisito, que pocos podrán cumplir”, comentó al citado periódico Judy Patterson, vicepresidenta y directora ejecutiva de la American Gaming Association.
En tanto en Washington la Poker Players Alliance (PPA), el principal organismo representativo de los jugadores, ha sostenido entrevistas con miembros del gobierno del Estado, con el propósito de que se debe cambiar la ley que establece que jugar al póquer online es un delito de clase C.
Según esta importante entidad representativa de los jugadores de póquer, la Poker Players Alliance (PPA), el proyecto de Ley de Vigilancia y Regulación del juego online, y Protección del Consumidor (Internet Gambling Regulation, Consumer Protection, and Enforcement Act) contemplará el uso de nuevas tecnologías para impedir que jueguen menores de edad y evitar irregularidades relacionadas con el juego y medidas para la protección del consumidor que no tenía la Unlawful Internet Gambling Enforcement Act (UIGEA).
Algo más al sur, en Florida, el 16 de marzo pasado, la Comisión Reguladora de la Industria del Juego (Senate Regulated Industries Committe) aprobó por 10 votos a 2 tramitar el proyecto de ley del póquer, presentado inicialmente por el grupo Poker Voters of America. En paralelo los tejanos podrían votar sobre una enmienda constitucional para el otorgamiento de licencias con vistas a permitir que se establezcan ocho nuevos casinos y máquinas tragamonedas en ocho hipódromos y en los salones donde se juega al bingo.
En tanto en Nevada Wiliam Horne presentó a la Asamblea de Nevada un proyecto apoyado por PokerStars con la intención de conseguir la legalización del póquer online en dicho estado. Este inusual hecho podría derivar en un frontal enfrentamiento entre dos gigantes del estado como son MGM y Caesar’s Palace con PokerStars, según afirma el rotativo Las Vegas Sun. Esto conlleva que PokerStars esté preparada a asumir el 6,75% de impuestos que pagan los casinos físicos.
Este sumario nos acerca a la clara idea de que el juego en línea pronto será una realidad pujante en el contexto de las fronteras de los Estados Unidos de Norteamérica.