La copa del mundo de Sudáfrica, Nadal, Alonso en Fórmula 1, ahora Alberto Contador en ciclismo, nada que el grito de España, España, España! seguirá dándonos alegrías y emociones, y las posibilidades de adelantarnos a los resultados nos deja la agradable sensación del ganador.
Contador se corona campeón del Tour de Francia en esta su 97 Edición por segunda vez consecutiva y tercera vez en su carrera deportiva y su quinta gran ronda en tres semanas. Solo tres ciclistas han logrado ubicarse en esta destacada posición de ganadores en tres ocasiones; el belga Philippe Thijs, el estadounidense Greg LeMond y el francés Louison Bobet. Con sus 27 años el astro del ciclismo español ha convencido en la forma que gano por 39 segundos, seguido de cerca por Andy Schleck.
Al subir al podio de Pauillac, en la capital del mejor vino de Aquitania, se reflejaba su mala noche por una dolencia estomacal y la angustia del acoso rival tras 52 kilómetros dramáticos contra el reloj. Al ganar esta vigésima etapa que culmino en Champs Elisees, Alberto Contador refleja el renacer del ciclismo español, esperado desde las hazañas del ya retirado Miguel Indurain.
Esta ocasión ha llevado a Contador a unirse al grupo muy limitado de ciclistas que han ganado el tour de Francia sin haberse impuesto en ninguna etapa. Ya forma parte del grupo, con Óscar Pereiro, Greg LeMond (1990), Lucien Aimar, Gaston Nencini, Roger Walkoviak, Firmin Lambot y Henri Cornet.
Si sumamos todas las oportunidades de ganar contra lo esperado, se manifiesta el subyugante valer de obtener triunfos al apostar según la intuición y por qué no, ¡la corazonada del jugador!