Varios países europeos, entre ellos Francia e Italia, han adoptado medidas regulatorias alrededor de los juegos mediante Internet, como son entre otros, el popular póquer, bingo y las apuestas deportivas.
Resulta obligatorio mencionar que Italia, al ser uno de los primeros países en legalizar el juego online, cuenta con un desarrollo sostenido y ascendente del mercado que ha crecido de forma consistente durante los últimos años, contando con el mayor potencial de Europa al pasar de 3,4 mil millones euros en 2009 a 4,8 mil millones euros en 2010, con expectativas de seguir este ritmo creciente para 2011 al hacer importantes cambios que coadyuvarán a sostener este propósito.
Francia ha enfrentado también el camino de la legalidad de forma insistente y consistente desde hace más de un año, incluso con la creación de ARJEL, entidad reguladora del juego en línea.
De esta forma no llama la atención que las autoridades regulatorias de ambos países estén al borde de firmar un memorándum de entendimiento, crear grupos de trabajo e intercambio de información que conducirá, según esperan, a que el próximo mes de junio se concrete éste en la firma del acuerdo por los representantes de las respectivas entidades regulatorias, Raffaele
Ferrara por Italia (AAMS) y Jean-Francois Viloria por Francia (ARJEL).
El representante de AAMS declaró a EGaming Review: “"Tenemos modelos de negocio similares y compartimos varias licencias. Ya hablamos de segmentos de interés común, tales como la integración, la protección de los jugadores y, más recientemente, nos reunimos para discutir acerca del Viernes Negro en EEUU”.
En el viejo continente se aprecia para el juego en línea el camino de la integración, a través de la racionalidad y la búsqueda de alternativas armonizantes con una realidad: el juego online existe y su crecimiento está acorde con el desarrollo tecnológico contemporáneo. Quizás países de otras latitudes deban apreciar estas experiencias.