Los juegos en línea así como las apuestas en algunas provincias en España continúan estando en la incertidumbre en cuanto a la legalidad de los mismos, muchas veces manteniéndose al margen de medidas regulatorias inexistente a nivel nacional, y, por tanto, no pagan ningún tipo de impuestos sobre los multimillonarios beneficios que genera esta actividad.
Galicia refiere que en el 2009 el Gobierno Autonómico recaudó más de 800.000 euros y la previsión para 2010 es de ingresar 1,1 millones. En contraste no se registra ingresos, ni por parte de los jugadores que ganan dinero, ni tampoco desde las empresas que actúan de operadoras, ya que la mayoría de éstas tienen sus sedes o servidores en terceros países, donde sí hay una normativa y por tanto son los beneficiarios de los impuestos, o están en paraísos fiscales.
En Galicia, los casinos pagan sus impuestos a la Xunta hasta el 60% de sus ganancias. Las empresas que están detrás del juego en Internet ganaron solo en Galicia 14,5 millones de euros en 2008, según la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones. Ni un euro fue parar al erario público gallego. Tampoco al estatal. Ambas administraciones buscan retornos.
De ahí que se valore por parte del Gobierno de España de poner coto a esta situación a través de una regulación de las casas de apuestas presenciales y también las promovidas en línea u online considerando por parte del Consejo de Ministros un informe sobre el anteproyecto de ley para regular el sector del juego en España, que incluye la creación de un nuevo impuesto que gravará el juego por Internet y un órgano regulador independiente de Loterías y Apuestas del Estado (LAE) que controle este tipo de actividades.
Las consecuencias de la recaudación serán destinadas a las comunidades autonómicas y una pequeña fracción para el Estado y así poder cubrir los gastos de gestión y de la autoridad regulatoria. Todavía no hay definiciones de los porcientos que gravaran al juego en línea. Solo especulaciones. Seguiremos la noticia.