Juegos de azar en tiempos de crisis económica.

La pasión por las apuestas parece no reconocer de caídas bursátiles ni incertidumbres económicas, y la industria del ocio en línea no ha sido arrastrada por la crisis económica mundial, lejos de eso parece que su balance resulta positivo.

Acerquémonos al asunto mediante algunas cifras. Según el informe anual del juego en España, durante el pasado año se jugaron más de 30 mil millones de euros, en tanto el gasto medio destinado a los juegos de azar se situó en 644,13 euros por persona durante el pasado año, es decir, una caída del 7,98% respecto al año anterior como consecuencia del actual escenario de crisis económica caracterizado por un enfriamiento del consumo en general.
 
Los juegos correspondientes a la Entidad Pública Empresarial Loterías y Apuestas del Estado (LAE) fueron los que menos notaron el impacto de la crisis, con una caída del gasto medio por persona del 3,26%. Por el contrario en el año 2009 las cantidades jugadas a través del juego en línea o por Internet, aumentaron un 251% respecto al ejercicio precedente.
 
En concreto, las empresas de juego online cerraron 2009 con un beneficio en España de 260 millones de euros, un 20% más, según el último informe elaborado por la Asociación Española de Apostadores por Internet (Aedapi). A finales de año, los usuarios de los juegos en la red habían crecido un 40%, hasta rondar los 280.000, según los estimados de AEDAPI.
 
Las nuevas tecnologías ofrecen nuevas posibilidades al jugador. Los juegos de siempre, primitiva, quiniela, lotería, entre otros, conviven con el casino en línea y todos brindan la oportunidad de ganar un dinero extra, que nunca viene mal en épocas de crisis. La difícil situación económica por la que atravesamos hace que crezcan los adeptos a los juegos de azar. Esto es debido a que, normalmente, apostar va unido a la ilusión de ganar y solucionar de forma inmediata parte o todos los problemas económicos que el jugador pueda tener.