La restricción de los Toros afectaría las apuestas en este sector.

Tal vez pocos lo sepan pero existe también en linea quien apuesta a los toros, y con las nuevas medidas que se han tomado sobre las corridas tal vez esto se vea afectado también. Si no hay permiso de las autoridades no habrá corrida…y es el caso en Cataluña. El 28 de julio pasado el Parlamento aprobó la prohibición de llevar a cabo corridas de toros por 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones. 

Y esta controvertida discusión no es nueva para nada pues desde la  primera referencia histórica de una corrida que data de 1080, formando parte del programa de festejos de la boda del infante Sancho de Estrada, en Ávila, pasando por las referencias de varios escritores que apuntan a que el Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar, fuera el primer caballero español que alanceó toros y no perdiendo de vista las alusiones de Plinio, quien asevera que la práctica la introdujo Julio César, atacando él mismo a los toros, montado a caballo y con una pica.
 
Así encontramos que durante la Edad Media la práctica de matar toros era monopolizada por la nobleza y es ahí verdaderamente que comienza la lucha entre taurinos y anti taurinos cuando en 1585 Sixto V prohíbe las corridas y es cancelada la prohibición por Clemente VII. Incluso en 1805 Carlos IV reitera la abolición de las corridas de toros en España y sus territorios de ultramar. Esta prohibición dejó de ser efectiva antes de la llegada de Fernando VII, el rey absolutista que restaura el tribunal de la inquisición y da su apoyo a las corridas, mientras suprime las libertades y la constitución de 1812. Cerro las aulas de la Universidad en todo el reino, pero al mismo tiempo crea, en 1830, la primera escuela de tauromaquia.
 
Luego la disputa entre pro taurinos y anti taurinos que tiene hoy lugar no es nueva. Según una encuesta reciente, “el 68% de los españoles no están interesados en las corridas de toros, siendo los jóvenes y las mujeres quienes menos las apoyan. Los catalanes y los gallegos, con el 81 y el 79%, respectivamente, son los que están menos interesados. Otros datos reflejan que el 82% de los españoles no han asistido nunca a una corrida, mientras que el 87% condenan el sufrimiento animal en los espectáculos públicos”.
 
Y ahora que nos deparara el futuro para el espectáculo de masas más antiguo de España que se ha integrado como parte esencial de la cultura hispánica…mientras tanto aunque esta reducción en el número de evento a los cuales apostar, nosotros le decimos, siga apostando al arte de las orejas y rabos que no tiene nada que perder y mucho que ganar.