En Europa resulta casi imposible hablar de casinos físicos sin mencionar al histórico Casino de Montecarlo que es propiedad de la “Société des Bains de Mer” (SBM). Forma parte de un gran complejo con el Gran Teatro de Montecarlo, sede del ballet, rodeado del bello entorno de la ciudad jardín.
No lejos está el Café de Paris, parajes inolvidables a la luz de la visión del visitante, sin olvidar la existencia del Monte de Piedad a escasos metros que frecuentemente acuden aquellos que el infortunio ha hecho menester que visiten para honrar sus deudas, que dicho sea de paso, no pueden ser monegascos pues les está prohibido entrar siquiera en un casino ubicado en Mónaco.
Pero ahora se trata de que Madrid le arrebate a Montecarlo la gran final del European Poker Tour de PokerStars, al estar previsto que este se celebrará en el Gran Casino de Torrelodones en Madrid, entre el 7 y el 12 de Mayo. Esta será la segunda parada del torneo al estar precedida de la visita a Barcelona, hecho inusual pues el cierre del torneo tradicionalmente se ha celebrado en el Sporting Club de Montecarlo.
Así la segunda ciudad más pequeña del mundo, después del Vaticano, queda desplazada de esta posición privilegiada de ser sede del segundo torneo en importancia del póquer mundial, siguiéndoles los pasos a la WSOP de Las Vegas.
Sin lugar a dudas esto está presidido por el auge del póquer en España y por qué no, el impacto económico, que se estima superará los 10 millones de euros. Otro buen empujón para un deporte que al parecer no hay quien lo pare en España.