En Inglaterra, un nuevo esquema de impuestos podría generar un movimiento masivo de jugadores hacia mercados que no están regulados para evitar impuestos sobre sus apuestas y juego en línea.
El gobierno Inglés, está considerado actualmente establecer un impuesto sobre el lugar donde las apuestas se establecen. De aceptarse, el impuesto implicaría un 10% sobre punto de consumo (POC por sus siglas en ingles) y con ello, podría generar un cambio en los hábitos de apuestas, haciendo que los jugadores busquen opciones con menores costos y potencialmente llegar a deprimir la industria local en casi un 30%.
Esta teoría se base en un estudio que estableció que los jugadores definitivamente buscarían opciones más económicas de implementarse el cambio y las proyecciones establecen que entre un 15 y un 40% de los jugadores podrían moverse hacia nuevos territorios para continuar con sus hábitos de juego y evitar el costo incremental que dicho cambio significaría.
Como resultado, las empresas que operan dentro de Inglaterra y no cuenta con una alta participación de mercado potencialmente se verían obligadas a cerrar sus operaciones y para todos aquellos operadores importantes, podría generar por lo menos una reducción en su inversión de mercadeo y publicidad.
Con consecuencias tan negativas, es posible que el gobierno todavía este a tiempo de cambiar de opinión y no implementar el cambio. Cabe resaltar que cada determinado tiempo el gobierno británico se ve envuelto en polémicas de posibles aumentos a impuestos al juego en línea. Muchas veces, es mejor no buscar tanta rentabilidad en el negocio de apuestas en línea, ya que puede ocasionar un resultado contrario y contraer el mercado.