Nadie hubiera imaginado aquel 15 de abril del año en curso que aún a cuatro largos meses sería motivo de controvertidas y explosivas valoraciones la repercusión de clausurar la actividad de las tres grandes del póquer online, Full Tilt Poker, Absolute Poker y PokerStars. Pero la vida demuestra que los acontecimientos siguen y algunos de ellos lejos del epicentro estadounidense.
Otros en el mismo escenario, como es la valoración de que antes de fin de año se aprobará la ley que permitirá a todos los ciudadanos de los Estados Unidos de Norteamérica poder hacer sus apuestas en línea, considerando la favorable corriente de opiniones generada por las declaraciones de prominentes figuras de la política norteamericana como son el Senador Jon Kyl (R-Arizona), el presidente de la Cámara John Boehner (R-Ohio), así como el senador Harry Reid (D-Nevada), sobre todo valorando que los gobiernos de Nevada, California y Florida están pensando en legalizar el póquer online ajenos a una Ley Federal.
Y esto genera expectativas y acciones. La industria de los casinos físicos, fundamentalmente de Las Vegas y Nueva Jersey apoyan ahora la aprobación de la Ley del juego en línea, creando un entorno favorable para el cambio, como es el caso de Caesars Entertainment, una de las casas operadoras de casinos físicos más poderosa que mantiene negociaciones con los suministradores de software para juegos de azar online. Su CEO, Gary Loveman expresó al Financial Times de Londres, su consideración de que pronto los EEUU contarían con respaldo legal para el juego en línea.
Otra línea de pensamiento la aportan grupos que consideran, como es el caso del senador Jay Rockefeller, que lo ve como un salvavidas impositivo frente a la aguda crisis económica.