Rusia y las medidas regulatorias de los juegos de azar.

Cuando transcurría el otoño del 2008 se analizó y aprobó en Rusia un proyecto de ley de juego que entró en vigor el 1 de Julio del 2009, y en esta se delimitaron cuatro regiones escasamente pobladas para establecer los casinos físicos, quedando distribuidos dos en la Rusia europea, uno en Siberia, y otro en el extremo del territorio, partiendo de la consideración de que en aquel entonces solamente el 3% de la población hacían apuestas una vez al mes al menos.

En ese momento tan solo en Moscú, existían aproximadamente 550 centros de juego con 32 casinos en su interior. Por otro lado en una decisión histórica, el ministro de deportes ruso Slava Fetisov dictaminó que el póquer sería tratado como un deporte en lugar de juego de azar, por lo que estaba exento de la ley de Apuestas. A partir de esta consideración los propietarios de casinos en Moscú y de Rusia usaron su ingenio para salvar este rentable negocio al convertir sus casinos en clubes de póquer.
 
El Gobierno no tardó en reaccionar y en 2009 el póquer también fue prohibido. Los casinos más aventurados pasaron a operar clandestinamente con un notable incremento de causas judiciales a este respecto. Tal parece que el resultado fue que las personas se volcaran definitivamente a los casinos en línea, dando lugar a un crecimiento sostenido de este mercado en un 100%, ocasionando pérdidas millonarias que se dejan de recaudar por el limbo legal existente.
 
Otro resquicio dio lugar a que se utilizara el marco de las loterías para burlar el control estatal aprovechando que la ley no incluyó esta actividad en la lista de las actividades ilegales, operando de esta forma los casinos como “loterías” y “las denuncias que hace la población para denunciar el engaño son desatendidos por la policía y la fiscalía”.
 
La mejor y contundente prueba es el caso de Ivan Nazárov, propietario de una red de casinos que fue detenido por Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia e inmediatamente puesto en libertad por considerar la fiscalía que su negocio era licito al contar con licencias que respaldaban los locales como casas de juego de lotería, independientemente de que se incautaron ruletas, mesas para jugar cartas y máquinas tragamonedas.
 
Por otro lado actualmente se valora la prohibición de acceso a los casinos en línea, a pesar de las dificultades técnicas existentes al respecto y la violación de leyes y actas legislativas vigentes.
Rusia no es excepción en el panorama europeo acerca de las medidas regulatorias sobre los juegos de azar.